Apariciones de la Virgen de Lourdes a Bernadette

Apariciones de la Virgen a Bernadette

El 11 de febrero del año 1858, el Cielo hizo su presencia en la Tierra. A partir de aquí y en las sucesivas apariciones de la Virgen de Lourdes a Bernadette, el mensaje que Nuestra Madre nos quiso dejar, se fue construyendo con el correr de los días.

① Invitación a la penitencia y a la oración por los pecadores.

② Invitación a vivir una pobreza más evangélica.

③ Solicitud de que se hicieran procesiones a la gruta y le fuera erigida allí una capilla.

La Imagen representada de la Virgen de Lourdes

La imagen de la Virgen de Lourdes en general sigue a la descripción que hizo Bernarda de la Señora:

Joven.

Vestida toda de blanco con una cinta azul a la cintura.

✔ Con las manos juntas en actitud de oración.

✔ Con un rosario que le cuelga del brazo.

✔ Con una rosa dorada en cada pie.

✔ Un pequeño velo blanco que cubría su cabello.

Apariciones de la Virgen de Lourdes a Bernadette

La emblemática aparición de la Virgen María a Bernarda: marcó un antes y un después en Lourdes

El la aparición del 25 de febrero, Bernardita cuenta que la Virgen le dijo que fuera a beber agua y que comiera de las plantas que crecían en ese lugar.

Ella interpretó que debía ir a tomar agua del río Gave, que se encontraba allí cerca, y hacia allá se dirigía; pero la Señora la detuvo y con una seña con el dedo le indica que removiera el suelo.

Al excavar en el barro, Bernadette ensució su rostro con la intención de beber el agua que saldría de allí, pero sus gestos y apariencia fueron motivo de burla y duda por parte de las más de 350 personas que estaban presentes en el lugar, ya que el manantial no se manifestó de inmediato.

Pero, poco después surgió una fuente de agua que, a día de hoy, es meta de peregrinaciones por miles de fieles y además  testigo de numerosos milagros. La fuente que brotó el 25 de febrero de 1858 produce casi cien mil litros de agua por día, de manera continua desde aquella fecha hasta hoy inclusive.

Las 18 apariciones de Nuestra Señora de Lourdes y sus mensajes

La primera aparición de Nuestra Madre María a Bernadette fue el 11 de febrero y la última el 16 de julio. Todas del año 1858. Aquí la cronología de las 18 apariciones.

Primera Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 11 DE FEBRERO de 1858

Día en que Bernardita junto a otras dos niñas fueron a buscar leña. Estas dos niñas eran, la hermana de Bernadette y una amiga en común. Bernadette se encontraba, esperando a éstas, del otro lado del río, ya que no podía cruzarlo para evitar mojarse pues sus afecciones de salud se lo impedían, es allí que aparece Nuestra Señora de Lourdes, la niña cuenta:

“Vi a una  joven Señora vestida toda de blanco: llevaba un vestido blanco, un velo también de color blanco que cubría sus cabellos, un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pie”.

Allí en el lugar Bernarda y la Señora hacen el rezo del rosario, anteriormente hacen la señal de la cruz. Luego del rezo, desaparece de forma repentina.

La aparición la evidenció sólo Bernarda, las otras niñas declaran no haber visto nada. Con lo cual, Bernarda le ruega a su hermana, Toinette, que guardara silencio y no diga nada de lo que había sucedido.

Su hermana no pudo callar y le contó a su madre lo sucedido, sin dudarlo los padres de las niñas se enojaron aludiendo a que las niñas mentían y fueron castigadas.

Segunda Aparición de la Virgen de Lourdes: DOMINGO 14 DE FEBRERO de 1858

Tres días después de la primera aparición, Bernadette presiente que debía volver a aquella gruta donde vio a la Señora. Sin embargo lo tenía prohibido por sus padres. Insistió tanto que su madre le da permiso para volver.

Luego de concebido el permiso, corre a la capilla a por agua bendita, la lleva consigo y se dirige al lugar de aquella primera aparición, y al igual que días antes, acompañada por las dos niñas.

Llegada al lugar, la niña comienza de inmediato a rezar el rosario y después de la primera decena del rosario, Bernardita ve aparecer a la misma Señora.

La niña le esparce agua bendita, entonces La Señora sonríe e inclina la cabeza. Continúan rezando el rosario y una vez concluido, la Señora desaparece.

Con derramar el agua sobre aquella imagen, la niña comprueba que la visión es verdadera, es un verdadero signo positivo de la aparición de María.

Tercera Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 18 DE FEBRERO de 1858

Por primera vez, la Señora habla y le dice a la niña:

“No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro. Tendrías tú la bondad de poder venir aquí durante los próximos quince días?”.

Cuarta Aparición de la Virgen de Lourdes: VIERNES 19 DE FEBRERO de 1858

Fue una aparición en silencio y muy breve. Bernardita acude a la Gruta con una vela encendida. En base a aquel  gesto es la costumbre de llevar velas para encenderlas ante la Gruta.

Bernadette acude al lugar junto a 7 personas más, entre las cuales, estaba su madre, Louise Soubirous, y sus dos tías.

Poco a poco, la gente fue haciéndose eco de aquellos acontecimientos, entonces comenzaba a dividirse la opinión popular. Por un lado, estaban los que creían a la niña, y por el otro (la mayoría), los que no se fiaban en los dichos de Soubirous.

Cada vez comenzaban a acercarse más personas a la gruta, algunos creyentes, otros dudosos, y muchos otros, curiosos.

Quinta Aparición de la Virgen de Lourdes: SÁBADO 20 DE FEBRERO de 1858

La Señora le enseña una oración personal a la niña. Al concluir la visión, a Bernarda la invade un mar de tristezas y llantos.

Aquella oración, la niña la rezaba todos los días, pero era totalmente personal, no la decía a nadie. Pues así se lo había encomendado la Señora. Tiempo después, Bernadette reveló esta situación.

En la aparición del 20 de febrero, acudieron al lugar, cerca de 30 personas, las noticias de las apariciones, comenzaron a hacerse eco en ciudades aledañas, con lo cual concurrían allí, gente de otros pueblos, muchos afirmando y creyendo que aquella Señora era verdaderamente la Virgen María.

Sexta Aparición de la Virgen de Lourdes: DOMINGO 21 DE FEBRERO 1858

Por la mañana de aquel domingo, la Señora se presenta a Bernardita, para esos momentos, acompañaban a la niña, un centenar de personas.

La Señora le dice a Bernarda: «Orarás a Dios, todos los días, por todos los pecadores»

Ese domingo, luego de la aparición y de regreso al pueblo, la jovencita es interrogada por el comisario de la policía, con la intención que contara todo lo que ha visto.

Séptima Aparición de la Virgen de Lourdes: MARTES 23 DE FEBRERO de 1858

Esta vez a Bernardita la acompañaban unas ciento cincuenta personas, cada día era mayor la multitud que acudía a tales encuentros. Entre aquellos, estaban presentes personalidades importantes del pueblo, como agentes policiales, funcionarios de la corte, entre otros.

Ya en la gruta hace su aparición Nuestra Señora, esta vez, para comunicarle un secreto a la niña, una confidencia sólo para ella le repite dos veces la Señora. Aquel secreto a día de hoy, nunca fue revelado.

Octava Aparición de la Virgen de Lourdes: MIÉRCOLES 24 DE FEBRERO 1858

Este mensaje deja la Señora:

“¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Ruega Bernarda a Dios por todos los pecadores! ¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!”

Más de 250 personas hacen presencia de aquella escena.

Novena Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 25 DE FEBRERO de 1858

Trescientas personas están allí presentes. Cada encuentro más y más fieles la acompañan a Bernardita.

Este encuentro es cuando La Señora la manda a beber agua y comer hierbas del mismo lugar. La niña escarba la tierra y no logra su cometido, pero luego de un tiempo y al cuarto intento emana agua y ella bebe y come de las hierbas.

Gran parte de la muchedumbre cree lo que observa, pero también algunos se burlan de la niña y la juzgan de loca, pues su cara estaba llena de lodo, había escarbado entre la tierra una y otra vez, hasta que el agua emanó de allí.

No fue nada casualidad, que aquel manantial comenzara a aflorar al día siguiente de aquel acto, desde ese entonces, y hasta hoy, el agua sigue emergiendo.

Décima Aparición de la Virgen de Lourdes: SÁBADO 27 DE FEBRERO de 1858

Este día concurren más de 800 personas a la gruta. La Aparición esta vez, (y al igual que en la tercera) es totalmente silenciosa. Bernardita vuelve a beber agua de aquel manantial que dos días antes se había originado, y realiza los gestos habituales de penitencia.

Décima primera Aparición de la Virgen de Lourdes: DOMINGO 28 DE FEBRERO de 1858

Más de mil peregrinos asisten al encuentro. Bernardita reza el rosario, bebe agua, besa la tierra y en esta ocasión comienza a arrastrarse de rodillas en señal de penitencia.

En su regreso al pueblo, se la llevan a la casa del juez local Ribes, que la amenaza con encerrarla en la cárcel.

Décima segunda Aparición de la Virgen de Lourdes: LUNES 1 DE MARZO de 1858

Este día han acudido más de mil quinientas fieles, entre ellos, y por primera vez, un sacerdote.

Catherine Latapie, una ama de casa y amiga de la familia Soubirous, acude a la gruta en aquel primero de marzo.

Luego de ver todos los gestos que hizo Bernardita ante la Virgen, esa misma noche regresa a la gruta junto a sus dos hijos.

Se dice, y esto está documentado, que Catherine estaba embarazada de nueve meses y sufría de una dolencia a causa de un accidente. Ella tenía una dislocación de uno de sus brazos, con parálisis de algunos dedos de la mano.

Entonces aquella noche llega a la gruta, comienza a rezar el rosario y luego moja en el agua del manantial su brazo y éste y la mano recuperan su agilidad.

De forma simultanea, comenzó con trabajos de parto, y a las pocas horas dio a luz a su hijo. Estos datos quedaron documentados por su médico, el doctor Pierre Romaine Dozous, quien ya tenía reportados otras eventualidades milagrosas ocurridas en aquel manantial.

Décima tercera Aparición de la Virgen de Lourdes: MARTES 2 DE MARZO de 1858

La muchedumbre aumenta cada encuentro más. La Virgen le encarga a Bernarda:

“Ve y dile a los sacerdotes que se construya es este lugar una capilla y que se vengan en procesión.”

Bernardita entonces va y le cuenta al cura Peyramale, párroco de Lourdes, el encargo que le hace la Señora. El sacerdote de Lourdes pretendía saber el nombre de la Señora.

Entonces exige, a manera de prueba, ver florecer en invierno el rosal silvestre de la Gruta.

Décima cuarta Aparición de la Virgen de Lourdes: MIÉRCOLES 3 DE MARZO de 1858

En la mañana de aquel día y en las primeras horas, ya habían allí  más de tres mil personas, Bernardita llega a la gruta; pero esta vez, no hay aparición.

La gente por supuesto, mucha, comenzó a criticar y a culpar a la niña de mentirosa. Todos de regreso a casa, Bernarda también, pero al salir del colegio aquella tarde, presiente que tiene que volver a la gruta; acude y esta vez, si hay visión de la Virgen en su gruta, Bernarda vuelve a preguntarle su nombre.

La respuesta de la Señora es solo una sonrisa. Fue entonces, que la niña le dice a María lo que el párroco Peyramale le había dicho:

“Si de verdad la Señora quiere una capilla, que diga su nombre y haga florecer en invierno este rosal que envuelve la Gruta.”

Décima quinta Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 4 DE MARZO de 1858

Era la aparición numero quince, entonces la muchedumbre esperaba a estas alturas un milagro. Habían concurrido más de ocho mil personas. La visión una vez más, permanece silenciosa.

Mientras tanto el cura Peyramale se mantiene en su postura.

Durante los próximos veinte días, Bernadette no presiente el llamado que siempre la invadía, y entonces no acude a la Gruta.

Décima sexta Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 25 DE MARZO de 1858

Este es el día, el gran día, en que aquel rosal silvestre sobre el cual posa los pies durante las apariciones no florece, pero Nuestra Señora de Lourdes le dice Su nombre. Bernarda narra lo siguiente:

“Levantó los ojos hacia el cielo, con sus manos juntas a manera de oración  me dijo: soy La Inmaculada Concepción”.

Una vez concluido el encuentro, la jovencita sale corriendo al encuentro con el párroco, repitiendo una y otra vez aquello que la Señora le había dicho, para no olvidarse. Ella no entendía bien el significado de aquel nombre, ignoraba que se usaba para nombrar a  la Santísima Virgen.

Esto conmueve al sacerdote ya que unos años antes, en 1854, el Papa Pío IX había declarado aquella expresión como verdad de fe, o sea, como un dogma.

Décima séptima Aparición de la Virgen de Lourdes: MIÉRCOLES 7 DE ABRIL de 1858

Ante la muchedumbre que acudió a esta aparición, Bernardita sostiene en la mano su vela encendida, aquella que llevaba cada encuentro, y en un cierto momento la llama comienza a envolver su mano pero sin quemarla.

Este hecho es simultáneamente y de manera inmediata, constatado por el médico del pueblo, el doctor Douzous, pues éste estaba presente entre la muchedumbre.

El medico ya venía documentando hechos acontecidos en el manantial, y este, este es un milagro más de La Inmaculada Concepción.

Décima octava Aparición de la Virgen de Lourdes: JUEVES 16 DE JULIO de 1858

Es el día de la última aparición. Bernadette siente interiormente el misterioso y reiterado llamado de la Virgen y comienza su peregrinación a la gruta.

La joven se encuentra con una sorpresa, el acceso al lugar estaba prohibido y la gruta, vallada. Se dirige entonces, al otro lado del Gave, enfrente de la Gruta.

Un mes antes, el 8 de Junio, el alcalde de Lourdes toma la decisión de vallar la gruta, esta fue atrincherada y puesta a vigilancia de guardias, que no dejaban pasar a nadie.

Se llegó a la situación de multar a todos aquellos que se arrodillaran frente a la gruta, e incluso a aquellos que hablaran de la gruta.

Pero Bernadette, su tía Basile y unas vecinas, deciden descender por unas praderas contiguas a la Gruta, presenciado por una multitud que no dejaba de acudir a aquel lugar santo.

Posaron sus rodillas lo más cerca posible de la Gruta pero sin poder llegar a ella. Es entonces que Bernardita cuenta:

“Parecía como si estuviera delante de la Gruta, a la misma distancia que las otras veces, no veía más que a la Ella. ¡Jamás la había visto tan Bella!”

¿Qué pasó después de las apariciones de Lourdes a Bernadette?

Con el correr de los días, y los meses, no hubieron más apariciones, al menos documentadas por Bernadette. La aparición número 18, de aquel 16 de julio de 1858, fue la última.

Aquella gruta vallada en su momento, fue reabierta en el mes de octubre del mismo año. La orden fue formulada por el entonces emperador Luis Napoleón III:

Los peregrinos feligreses siguieron visitando la gruta, con mucha fe en aquella Señora, que se hacía llamar Inmaculada Concepción.

Mientras tanto Bernarda, dejó de sentir en su interior, esos impulsos y deseos, que sintió durante todas las oportunidades que decidió peregrinar en las distintas apariciones que la Virgen María hizo en Lourdes.

Ocho años después, en el año 1866, Bernadette toma la decisión de dejar Lourdes, para continuar con otra orden religiosa, y poder así, seguir siendo y sintiendo el fiel amor a María.

Con el tiempo, fueron varias la iglesias construidas a los alrededores de la gruta de Lourdes. Entre ellas, la Basílica San Pio X y el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Una respuesta a «Apariciones de la Virgen de Lourdes a Bernadette»

  1. Avatar de José Manuel Garcia Polo
    José Manuel Garcia Polo

    Día de los enfermos donde Jesucristo se representa en cada uno, de nosotros una familia de tres, y los tres enfermos de gravedad, Madre: María Luisa, Cáncer de Colón, lleva puesta una colostomía en la parte izquierda lateral, le falta una intervención más a vida o muerte, esperamos por ello a que la situación se agrave. Consejo Médico, Representa a Jesucristo, y a la Virgen de Lourdes. Hija Elisa Isabel, discapacitada físico y psíquico, en un 86%, en el año 1975,año de su nacimiento por dejadez médica, provocaron una lesión cerebral, al dejarla más del tiempo, necesario para su nacimiento, 72 horas, en el seno materno. Horrible pero AQUÍ ESTÁ, representando a Jesucristo, y a la Virgen de Lourdes: Padre José Manuel, dos infartos de miocardio, insuficiencia, cardiaca, falta de oxígeno, válvulas asistidas por tres muelles artificiales que junto a 11 pastillas diarias lo mantienen con vida, Representa a Jesucristo, Y amparado por la Virgen de Lourdes, Patrona de los enfermos, os pedimos ayuda, Madre toca los corazones de las personas que vean en nosotros La figura de Jesucristo, y tu figura reflejada en nosotros para que en el día de los enfermos, nosotros recibamos la gracia, ayuda y consuelo tuyo, junto a todos los enfermos del mundo. Amen. Rezar el Santo Rosario junto a Nosotros: cada día. josemanuelgarciapolo@gmail.com

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